Simón y Duque tuvieron que luchar contra la enfermedad, perdieron un ojito y ven poco por el otro. Son muy buenos y cariñosos, merecen la oportunidad de tener un hogar. Estos dos angelitos solo buscan amor. 

Simón tiene ataxia, por lo que no puede correr mucho o saltar como otros gatos pero camina bien y tiene una vida normal. Duque es epileptico, pero en la actualidad no necesita tratamiento.