La cara más visible y denunciada de la utilización de los animales como vestimenta suele ser la utilización del pelo de zorros, visones, chinchillas, etc. Probablemente lo primero que nos viene a la mente cuando pensamos en ello, son imágenes impactantes de animales sufriendo en jaulas para acabar siendo gaseados o electrocutados con el fin de que alguien les arranque la piel. Pero la realidad es igual de dura cuando a quienes se explota es a vacas, conejos u ovejas, por su pelo (lana) o piel (cuero). En estos ámbitos también hay sufrimiento, muerte y falta de libertad. Los animales tienen sus pieles y pelo para protegerse ellos: son sus abrigos, no nuestras bufandas, sweaters, abrigos ni zapatos.

 

 

Fuente: IGUALDAD ANIMAL