Nayra llegó desde Sevilla, abandonada a su suerte enfermó en la calle, desnutrida y al borde de la muerte se acercó a una casa donde vió luz y se desmayó en la puerta, por suerte aquella persona avisó a Lara y se pudo trasladar a un veterinario de confianza que la dejó ingresada y en unos días llegó a Madrid.

Ahora nuestra princesita está recuperada y busca un hogar, además de guapa es muy cariñosa. Alguna casita para ella? Conoce más de Nayra